La tortuga de agua. Cuidados, alimentación y enfermedades

La tortuga de agua. Cuidados, alimentación y enfermedades
Las tortugas de agua son una de las mascotas más presentes en los hogares, sobre todo a petición de los más pequeños, por ser un reptil tranquilo y fácil de cuidar.
Estas tortugas (muy pequeñas en sus primeros meses de vida) carecen de dientes, aunque el aspecto de su boca en forma de pico da la impresión de una mordedura peligrosa, no siendo así.
Las tortugas de agua son animales resistentes y longevos, disponiendo de una respiración pulmonar y otro sistema de respiración por membranas, siendo muy similar, pero no el mismo que las branquias de los peces, lo que les facilita bastante aguante cuando se sumergen en el agua.

A tener en cuenta: 
Cuando vamos a comprar nuestra tortuga, es lógico pensar en dos tortugas para que se hagan compañía, pero realmente son muy territoriales y solo se acercan para la procreación, aunque si disponen de bastante espacio no hay mayor problema para adaptarse.
El espacio de la tortuga:
Lo habitual es regalar la tortuga a los niños con el típico Kit que incluye un recipiente de plástico pequeño y en su interior una capacidad máxima de un litro de agua, además de una pequeña mini isla con palmera en el centro.
El espacio ideal para las tortugas es un recipiente con bastante agua para que pueda sumergirse cómodamente y una zona seca, teniendo en cuenta que si el recipiente es similar al de un acuario, deberemos de instalar los filtros correspondientes para mantener limpio el agua.
Alimentación
En el mercado existen dos tipos de comida específica para la tortuga:
Gammarus, un crustáceo pequeño en forma de gamba
Sticks, o barritas de pienso
Lo más indicado sería ofrecerles las dos opciones de alimentación, además de darles de comer algo de lechuga y otro tipo de vegetales, aunque las tortugas básicamente son carnívoras.
Las vitaminas son un factor importante en su alimentación, por lo que se puede incluir de vez en cuando la larva roja de mosquito, una comida congelada que se les da a los peces.
Cuidados de la tortuga: 
El agua hay que cambiarla frecuentemente y el agua nueva tendremos que rebajar el nivel del cloro con un producto que puedes encontrar en cualquier tienda de mascotas. Colocar una pieza de calcio dentro del habitáculo.
Darla de comer una o dos veces al día, lo necesario para que ni falte ni sobre. El sol es necesario para esta mascota, necesitando algo de sol directo sobre su caprazon unos minutos al día. Si la alimentación es la adecuada, y la temperatura del agua, las tortugas hibernan, pero si la alimentación y la temperatura de su entorno no son las más adecuadas no lo realizan.
Enfermedades de las tortugas: 
Infecciones en los ojos: 
Las tortugas son muy sensibles a tener problemas en los ojos, pudiendo eviartyarse con unas gotas especiales para sus ojos o acudir al veterinario si observamos los ojos hinchados o cerrados.
Infecciones bucales y otitis:
Detectable por la parición de bultos en el cuello y tejidos hinchados. El tratamiento es a base de antibióticos.
Reblandecimiento del caparazón: 
Principalmente por falta de calcio, que se puede solucionar con alimentación variada, complejos vitamínicos y minerales y la exposición al sol.
Hongos:
Este es un apartado a tener en cuenta, ya que si la limpieza de su habitáculo no es correcta, aparecerán.
Avitaminosis A:
Los síntomas: caparazones blandos, ojos cerrados, hinchados y edematosos, falta de apetito e inactividad. Es una enfermedad muy común es las tortugas en cautiva, pudiéndose solucionar con medidas previas como disponer de un tanque de mayor tamaño, manteniéndolo limpio y soleado, con temperatura estable (28º), alimentación adecuada.
Salmonelosis:
Producida principalmente por una mala higiene, cuando se mezcla el agua en mal estado, alimentos descompuestos y sus propias heces.
Ácaros:
Aunque son muy pequeños, se pueden ver en la superficie y bajo el agua. Por otra parte, las tortugas de agua son ovíparas, por lo que si su espacio es el ideal, realizado con su zona para nadar/bucear y abundante arena (como en el jardín), podríamos vernos recompensados con la puesta de huevos bajo la arena. Si vamos a viajar con nuestra tortuga, de vacaciones o algún desplazamiento ocasional, se puede realizar fácilmente, no necesitando de gran espacio.

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